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Historia e historias de la IA: Ramon Llull y el Ars Magna (las primeras máquinas de pensar)

  • josejotxe
  • 20 dic 2025
  • 10 Min. de lectura

🧱 INTRODUCCIÓN

En una celda iluminada solo por una lámpara de aceite, un hombre traza sobre una mesa varios círculos concéntricos de madera. En cada anillo escribe letras, atributos divinos y conceptos abstractos. Después, coloca un eje en el centro y hace girar los discos lentamente.

Los símbolos se combinan, encajan, revelan patrones. Ante él, no hay magia. Tampoco superstición. Lo que tiene entre las manos es algo más audaz: una máquina para pensar, siglos antes de que existiera la palabra “algoritmo”.


dibujo de Ramón Llull y el Ars Magna
Ramón Llull y el Ars Magna

El hombre es Ramon Llull, Mallorca, siglo XIII. Y su invento, el Ars Magna, es uno de los primeros intentos de la historia por automatizar el razonamiento: encontrar la verdad no mediante inspiración divina o debate retórico, sino mediante un método, una técnica, una combinatoria lógica.


En este capítulo de Historia e historias de la IA, nos adentramos en una de las ideas más revolucionarias del pensamiento medieval: la posibilidad de que un sistema —una máquina conceptual— pueda generar conclusiones por nosotros.


¿Quién fue Ramon Llull y por qué importa en la historia de la IA?

Se lo conoció por diferentes nombres: Raimundo Lulio en español, Raimundus o Raymundus Lullus en latín, رامون لول en árabe, Raymond Lully en inglés, Raimondo Lullo en italiano y Raymond Lulle en francés. Fue conocido en su tiempo por los apodos de Doctor Inspiratus (Doctor Inspirado), Doctor Illuminatus (Doctor Iluminado) o Arabicus Christianus (árabe cristiano)


Ramon Llull nació en Palma de Mallorca en 1232, en una Mallorca recién conquistada por los cristianos y culturalmente vibrante. Allí convivían comunidades cristianas, musulmanas y judías, y este cruce de tradiciones configuró su mente abierta y dialogante. En su juventud vivió en la corte de Jaime I de Aragón, disfrutando del lujo, de la vida cortesana y del prestigio social.


Todo cambió hacia 1267, cuando —según sus propias confesiones— tuvo cinco visiones nocturnas de Cristo crucificado. La experiencia lo transformó. Renunció al mundo palaciego, repartió su riqueza familiar y se retiró a la montaña de Randa para estudiar teología, filosofía, lógica, latín y árabe. Su objetivo era insólito para la época: demostrar racionalmente la verdad religiosa y fomentar el diálogo entre culturas mediante el razonamiento, no la violencia.


Una anécdota resume bien el clima intelectual del tiempo: Llull compró un esclavo musulmán para aprender árabe y poder debatir directamente con eruditos islámicos. Cuando intentó convertirlo, el esclavo lo atacó; apresado, terminó suicidándose en prisión. Llull quedó marcado por aquella tragedia. Comprendió que el verdadero puente entre culturas debía construirse desde la razón, el lenguaje y el entendimiento mutuo, no desde la imposición.


Desde entonces viajó por Europa, el Mediterráneo y Tierra Santa. Fundó en 1276 el colegio de Miramar para la formación en lenguas orientales. Discutió con ulemas, rabinos y teólogos cristianos en Montpellier, París, Chipre, Jerusalén y Túnez. Predicó a las puertas de mezquitas y sinagogas, soportó persecuciones y volvió a levantarse una y otra vez. Murió hacia 1315, probablemente tras ser atacado en uno de sus viajes en el norte de África.


Imagen de Wikipedia: "Ramon Llull, óleo sobre lienzo de Francisco Ribalta. Barcelona, Museo Nacional de Arte de Cataluña"
Imagen de Wikipedia: "Ramon Llull, óleo sobre lienzo de Francisco Ribalta. Barcelona, Museo Nacional de Arte de Cataluña"

Llull imaginó algo radical para su época:

Un método universal que permitiera alcanzar la verdad mediante reglas lógicas.

Su innovación fue pensar que los conceptos podían representarse, combinarse y procesarse de forma mecánica. Esta idea —la base del razonamiento simbólico— anticipa los sistemas expertos, la lógica computacional y, en general, la visión moderna de la inteligencia artificial como manipulación de símbolos.


Llull no construyó máquinas físicas, pero inventó algo igual de poderoso: la idea de que pensar puede convertirse en un procedimiento. Por eso se le puede considerar como uno de los grandes precursores intelectuales de la IA.


¿Qué es el Ars Magna? La máquina conceptual para descubrir la verdad

El Ars Magna —“El Gran Arte”— fue la obra central de Ramon Llull y uno de los proyectos intelectuales más audaces de toda la Edad Media. Su objetivo no era escribir un tratado, sino crear una herramienta: un sistema lógico que permitiera resolver disputas filosóficas y teológicas mediante un método reproducible.


Llull creía que la verdad no debía depender del carisma del orador ni de la interpretación subjetiva, sino de la combinación ordenada de principios básicos. Si esos principios podían expresarse como símbolos, y esos símbolos podían combinarse siguiendo reglas, entonces el razonamiento podía mecanizarse.


Ahí nace el Ars Magna. Su estructura se basaba en varios elementos:

  • Conceptos fundamentales representados como letras

    • Llull seleccionó atributos universales —bondad, grandeza, poder, sabiduría, amor…— y los asignó a letras. Esto es pura representación simbólica, siglos antes de la lógica formal.

  • Ruedas combinatorias

    • Los conceptos se colocaban en círculos concéntricos que podían girarse para generar nuevas combinaciones. Cada combinación era una proposición lógica que podía analizarse.

  • Diagramas y tablas de inferencia

    • El Ars Magna incluía figuras geométricas y tablas que guiaban al usuario en la construcción de argumentos. Llull estaba creando un sistema de reglas, un precursor temprano del razonamiento automatizado.


El propósito final era extraordinario para su tiempo: encontrar un procedimiento que permitiera a cualquier persona, independientemente de su cultura, llegar a conclusiones verdaderas.


A través de estas ruedas y diagramas, Llull inventó lo que hoy llamaríamos una máquina lógica, capaz de generar hipótesis y organizar el pensamiento de forma sistemática. El Ars Magna fue, en esencia, un algoritmo medieval.


Imágenes del libro: "RamonLlull: From the Ars Magna to Artificial Intelligence (Alexander Fidora Carles Sierra)"
Imágenes del libro: "RamonLlull: From the Ars Magna to Artificial Intelligence (Alexander Fidora Carles Sierra)"

Las “máquinas de pensar” de Llull: combinatoria antes de la computación

Aunque trabajaba con pergaminos, tinta y madera, Ramon Llull se acercó como nadie en su tiempo a la idea de una máquina lógica. Sus famosas ruedas combinatorias no eran un símbolo religioso ni un ejercicio ornamental: eran instrumentos de cálculo conceptual.


Llull diseñó un sistema en el que las ideas podían representarse, combinarse y transformarse siguiendo reglas precisas. Cada rueda, cada letra, cada diagrama cumplía una función concreta dentro de un proceso que hoy reconoceríamos como algorítmico.


¿Cómo funcionaban estas máquinas conceptuales?

1. Definición de los conceptos básicos

Llull seleccionó elementos universales —bondad, poder, sabiduría, voluntad, justicia…— y los representó con letras. La idea era reducir el pensamiento a unidades fundamentales manipulables.


2. Ruedas concéntricas

Estas ruedas, formadas por discos superpuestos, podían girarse de forma independiente. Al rotar, los conceptos cambiaban de posición y generaban nuevas combinaciones.


3. Producción de proposiciones

Cada combinación correspondía a una posible afirmación lógica. El usuario debía evaluarla siguiendo las reglas establecidas.


4. Tablas, diagramas y árboles

El Ars Magna incluía figuras geométricas que guiaban cómo interpretar y relacionar esas combinaciones. Llull estaba creando una interfaz de razonamiento, mucho antes del pensamiento computacional.


5. Generación automática de argumentos

El sistema podía producir conclusiones sin necesidad de intuición. Era un generador automático de hipótesis: un proto sistema experto que transformaba símbolos en razonamientos estructurados.


dibujo de "Ramon Llull pensando su Ars Magna"
Ramon Llull pensando su Ars Magna

Un paso decisivo hacia la IA simbólica

Hoy, la IA clásica (previa a los modelos neuronales) se basa en reglas, símbolos y combinaciones lógicas. Llull no sabía nada de ordenadores, pero inventó la estructura mental de un sistema de inferencia:

  • símbolos = datos,

  • ruedas = proceso,

  • combinaciones = espacio de búsqueda,

  • conclusiones = inferencias lógicas.

Las máquinas de Llull no eran mecánicas, sino conceptuales. Pero funcionaban como una especie de computadora filosófica medieval.



La idea de automatizar la verdad: el sueño universal de Llull

Ramon Llull no quería solo organizar el conocimiento: quería resolver los conflictos del mundo. En una época marcada por tensiones entre religiones y culturas, Llull imaginó algo tan audaz que aún hoy sorprende por su modernidad:

Un método universal para descubrir la verdad mediante reglas lógicas.

Para él, la mente humana era demasiado frágil: propensa a sesgos, emociones, intuiciones erróneas. Pero si los conceptos podían representarse como símbolos y combinarse siguiendo un procedimiento, entonces la razón podía convertirse en un proceso objetivo.

Eso significaba algo revolucionario: la verdad podía calcularse.


Un razonamiento sin retórica

El Ars Magna buscaba eliminar la persuasión emocional. No importaba la autoridad del orador ni su carisma: importaba la capacidad de generar conclusiones mediante combinaciones válidas. Llull soñaba con disputas filosóficas que se resolvieran como ecuaciones.


La verdad como algoritmo

Lo extraordinario es que este pensamiento anticipa la estructura básica de la IA simbólica:

  • definir conceptos,

  • expresar relaciones,

  • combinar símbolos,

  • obtener conclusiones a partir de reglas.

Todo esto aparece siglos antes de Boole, Frege, Turing o los sistemas expertos del siglo XX.

Llull no quería una máquina que pensara por nosotros, sino una máquina que nos obligara a pensar con claridad.


Su visión no era fría ni matemática: era moral. Creía que, si todas las culturas compartían un método común, las diferencias podrían resolverse racionalmente. La automatización de la verdad no era un acto técnico, sino un acto de paz.


imagen representando: "La verdad como algoritmo"
La verdad como algoritmo

Influencia posterior: de Llull a Leibniz, la semilla del pensamiento computacional

Aunque las ruedas del Ars Magna parecían un artefacto extraño para sus contemporáneos, su idea —mecanizar el razonamiento mediante símbolos— sobrevivió mucho más allá de su época. Llull no fundó una escuela, pero sembró algo más importante: una forma de pensar. Y esa semilla reapareció una y otra vez en algunos de los momentos clave de la historia de la lógica y la computación.


1. Athanasius Kircher: reinterpretando la máquina lógica (siglo XVII)

El erudito jesuita Athanasius Kircher estudió las obras de Llull y creó sus propias máquinas combinatorias: discos, tablas y diagramas capaces de generar conceptos y relaciones. Kircher no entendió completamente el método original, pero le dio visibilidad en Europa. Sus ilustraciones parecen hoy esquemas de interfaces para sistemas expertos primitivos.


2. Descartes y la idea del método universal

Aunque Descartes no citó a Llull directamente, compartía la misma obsesión: la necesidad de un método racional que permitiera descomponer problemas complejos en unidades simples. Sin saberlo, seguía el espíritu llulliano: clarificar, estructurar, deducir.


3. Leibniz: el heredero más claro de Llull

Gottfried Wilhelm Leibniz estudió profundamente el Ars Magna, y su propio trabajo es la traducción matemática del sueño llulliano.


Inventó:

  • la lógica binaria,

  • una máquina de cálculo mecánica,

  • el concepto de characteristica universalis,

  • y la famosa idea de resolver disputas diciendo simplemente:

“Calculemos.” (“Let us calculate.”)

Para Leibniz, la razón podía funcionar como una máquina. Para Llull, la verdad podía generarse como un proceso. Dos visiones separadas por siglos, unidas por una misma intuición: el pensamiento puede formalizarse.


4. El puente hacia la computación moderna

Las ideas llullianas influyeron indirectamente en:

  • Boole y la lógica matemática,

  • Frege y la formalización del pensamiento,

  • Alan Turing y el concepto de máquina universal,

  • los sistemas expertos del siglo XX,

  • la representación simbólica del conocimiento.

Llull no creó máquinas físicas. Pero creó el marco mental que permite construirlas.

En la historia de la IA simbólica, él es uno de los primeros eslabones —quizá el primero— de una cadena que atraviesa toda la historia del pensamiento.


dibujo que representa "Influencias de Llull"
Influencia posterior de Llull

Conexión con la IA moderna: de la lógica simbólica al razonamiento automático

Aunque Ramon Llull vivió en el siglo XIII, su visión se alinea sorprendentemente bien con los fundamentos de la inteligencia artificial simbólica, aquella que se basa en reglas, lógica y manipulación de símbolos. Mucho antes de que existiera la computación, Llull ya trabajaba con los ingredientes esenciales de los sistemas de razonamiento automático.

Su Ars Magna no era una curiosidad medieval: era una estructura conceptual que anticipó cómo las máquinas podrían representar, combinar y derivar conocimiento.


Veamos las conexiones más directas con la IA moderna:

1. Representación simbólica del conocimiento

Para Llull, cada concepto podía codificarse como una letra. Este enfoque es idéntico a la representación simbólica en IA:

  • lógica proposicional,

  • lenguajes formales,

  • sistemas expertos,

  • ontologías conceptuales.

Los símbolos son datos. Las reglas, el motor.


2. Combinatoria = espacio de búsqueda

Al girar sus ruedas, Llull generaba todas las combinaciones posibles entre conceptos. En IA, esto es exactamente lo que hacen:

  • los algoritmos de búsqueda,

  • los generadores de hipótesis,

  • los exploradores del espacio de estados,

  • los motores de inferencia lógica.

Llull había construido un generador de estados… ¡en madera!


3. Reglas para obtener conclusiones

Las combinaciones no eran aleatorias: seguían principios lógicos que permitían derivar conclusiones.Esto anticipa:

  • las reglas de producción de los sistemas expertos,

  • las bases de conocimiento,

  • los motores de inferencia,

  • los algoritmos de deducción lógica.

Si esto → entonces aquello. Exactamente como un sistema basado en reglas.


4. Separación entre datos y proceso

Llull diferenció claramente entre:

  • los conceptos (datos)

  • las ruedas (el proceso que los manipula)


Este principio aparece siglos después en:

  • la arquitectura de Von Neumann,

  • los lenguajes de programación,

  • la IA simbólica modular.

Llull intuyó la arquitectura de un sistema computacional antes de que existiera la palabra “computación”.


5. La verdad como resultado de un procedimiento

Hoy, cuando un modelo razonador explica un paso lógico, o cuando un sistema experto justifica su conclusión, está replicando el sueño de Llull: que la verdad pueda derivarse mediante un método sistemático.


Llull no quería una máquina que imitara el pensamiento humano, sino una máquina que permitiera razonar mejor. En esencia, su Ars Magna fue posiblemente el primer intento de la humanidad de convertir el pensamiento en un algoritmo.


Conclusión Lozkorp

Ramon Llull vivió en una época sin matemáticas modernas, sin máquinas, sin algoritmos. Y aun así, imaginó algo que seguiría resonando durante siglos: la posibilidad de ordenar el pensamiento mediante reglas, de combinar ideas siguiendo un procedimiento y de derivar conclusiones como si el razonamiento fuera un arte reproducible.

Su Ars Magna no fue solo un intento de resolver disputas teológicas. Fue la intuición temprana de que la razón humana podía transformarse en un sistema, en una estructura, en una forma de cálculo. Llull no creó computadoras, pero creó las condiciones conceptuales para que algún día pudiéramos construirlas.


En un mundo donde la inteligencia artificial avanza de forma acelerada, sus ruedas combinatorias nos recuerdan algo esencial:

  • que pensar es más que sentir,

  • que razonar requiere estructura,

  • y que la claridad puede ser tan poderosa como la innovación.

La historia de la IA no empieza con Turing, ni con los primeros ordenadores, ni con los modelos neuronales. Empieza con preguntas, con intuiciones, con métodos que no necesitaban electricidad para ser revolucionarios.

Llull, con sus diagramas y círculos de madera, fue el primero en decirnos: “La mente también puede diseñarse.”


infografia: El Ars Magna de Ramon llull
El Ars Magna de Ramon llull

📚 Lecturas y recursos recomendadas

📘 “Ars Magna et Ultima” – Ramon Llull (1305)

El texto fundamental del pensamiento llulliano. Difícil, denso, pero imprescindible para entender cómo concebía la combinación lógica de conceptos y su aspiración de crear un método universal. Ideal para quienes quieran ver el Ars Magna en su propia voz.


📘 “The Art and Logic of Ramon Llull” – Anthony Bonner

La explicación moderna más clara y completa del sistema de Llull. Bonner desentraña con rigor cómo funcionaban las ruedas, cómo se aplicaban las combinaciones y por qué su pensamiento es tan relevante para la lógica y la IA simbólica.


📘 “Ramon Llull: From the Ars Magna to Artificial Intelligence” – Alexander Fidora & Josep Perarnau (eds.)

Un puente directo entre la Edad Media y la IA. Analiza cómo las ideas de Llull influyen en la historia de la lógica formal, la computación, la semiótica y los sistemas de razonamiento automatizado. Rigor académico, pero accesible.

Mas información y link de descarga en PDF en: "https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=897572"


📘 “Leibniz and the Lullian Tradition” – Rudolf Haase

Muestra cómo Llull inspiró a Leibniz, uno de los padres de la computación moderna. Perfecto para ver la cadena conceptual que conecta el Ars Magna con la lógica binaria, las máquinas de cálculo y la visión de un lenguaje universal.


🎬 Audiovisuales recomendados

🎥 Ramón Llull: imágenes de la vida y del pensamiento | Amador Vega

Video YouTube del canal "Fundación Juan March" de una conferencia de Amador Vega.

Enlace al video: "https://youtu.be/M_tdLeub-ZY"


🎥 Llull y la cultura europea | Amador Vega

Video YouTube del canal "Fundación Juan March" de una conferencia de Amador Vega.

Enlace al video: "https://youtu.be/a_rJbhp9lGs"


💙 Lozkorp: Serie Historia e historias de la IA

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